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lunes, 20 de julio de 2020

Alianza Nacional Emergente por el Turismo (ANETUR) ya es una realidad


Los dirigentes de la Conferencia Nacional de Gobernadores (CONAGO), el Consejo Nacional Empresarial Turístico (CNET), la Unión de Secretarios de Turismo de México (ASETUR), la Conferencia Nacional de Municipios de México (CONAMM), la Asociación de Bancos de México (ABM), la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (CONCANACO SERVYTUR), y senadores de la Comisión de Turismo, se reunieron de manera virtual para firmar el documento que formaliza la ANETUR.

El objetivo de la Alianza es implementar acciones orientadas a reducir el impacto del manejo de la pandemia por Covid-19 sobre la industria turística, y coadyuvar a la recuperación del sector.

Braulio Arsuaga, presidente del CNET, señaló que desde el 18 de mayo, fecha en la que el CNET empezó a delinear los objetivos y alcances de la Alianza, en conjunto con la CONAGO, se han sumado organismos que son fundamentales para la reactivación de la industria turística.

“Se trata de una suma de voluntades para poder atender las prioridades del sector turístico, en el contexto que esta pandemia nos ha marcado, de la mano de los gobiernos estatales y municipales; de los secretarios estatales de Turismo; del sector comercio, servicios y turismo; de los banqueros; de los senadores; y de los empresarios del sector turístico”, resaltó Arsuaga.

Entre los objetivos específicos de esta Alianza destaca el mantener la importancia de la industria turística como motor de la economía del país, y establecer las bases para dar inicio a una nueva ruta para tener un sector fortalecido, renovado, y que sea impulsor de la sustentabilidad y el desarrollo inclusivo. Otra de sus metas es reactivar la llegada de turistas y la derrama económica; proteger y recuperar los empleos directos e indirectos; y fortalecer la planta productiva y la oferta de servicios turísticos, especialmente a las pymes y a los prestadores independientes de servicios. También pretende aprovechar la crisis para mejorar el posicionamiento del turismo en la agenda nacional y la imagen de México en el exterior; y garantizar la movilidad de los turistas que se desplazan a lo largo del país para visitar los destinos turísticos.

Dichos objetivos se enmarcan en siete ejes temáticos que son: protección de la salud del turista y del personal de servicios turísticos; reapertura y relanzamiento de los destinos turísticos, protegiendo el empleo y la planta productiva; y seguridad de los destinos, tanto a turistas como a las comunidades receptoras. Empuje a la innovación y competitividad de los destinos; impulso a la conectividad y facilitación del ingreso al país; implementación de estrategias de promoción turística, y generación de propuestas legislativas para el Turismo, son también parte de esos siete ejes temáticos.

Así mismo, la Alianza Nacional Emergente por el Turismo tiene dos ejes transversales que son: mantener la transparencia y asegurar la coordinación y comunicación.

Pandemia cambia los factores que miden la competitividad turística

Informe del Foro Económico Mundial

La pandemia de COVID-19 "ha dado un giro a los factores que hacen que el sector de los viajes y el turismo de un país sea competitivo, con una capacidad sanitaria y de ofertas de viajes digitales que cada vez cobra mayor importancia", sostiene el Foro Económico Mundial (WEF).

La competitividad "desempeñará un papel esencial en las estrategias de atenuación, recuperación y restablecimiento del sector turístico de la región".

El informe muestra "cómo las economías latinoamericana y caribeña pueden mejorar su turismo abordando las prolongadas deficiencias existentes en la capacidad de atención de la salud, las brechas de infraestructura y la preparación para las TIC, entre otras cosas".


Algunas de las fortalezas turísticas de Latinoamérica y el Caribe revisten menor importancia que antes para una economía turística competitiva durante la COVID-19.

Es que, como explica el WEF, la pandemia ha dado un giro a los factores que hacen que el sector de turístico de un país sea competitivo. Ciertos factores, como la capacidad sanitaria y las ofertas de viajes digitales, están cobrando mayor importancia.

Del otro lado, aspectos como la apertura internacional, una fortaleza principal de Latinoamérica, son menos importantes.

Antes del brote de COVID-19, la región latinoamericana y caribeña estaba mejorando en cuanto a competitividad turística, pero la mayoría de sus economías seguía situándose por debajo de la media mundial.

Los descensos del turismo brindan a los responsables políticos y líderes empresariales de la región la oportunidad de revisar sus prácticas y políticas turísticas, especialmente en materia de infraestructuras y desarrollo turístico insostenible, que representan riesgos específicos para la capacidad de recuperación del turismo a largo plazo en la región.

"La COVID-19 ha tenido graves repercusiones en los viajes y el turismo, donde incluso algunas partes del sector tuvieron que abogar efectivamente por un cierre total de actividades", dijo Christoph Wolff, Director de Movilidad del Foro Económico Mundial.

"Teniendo en cuenta que a nivel mundial el turismo representa casi el 10% de los empleos, es importante que los países adopten medidas rigurosas para garantizar que su turismo sea competitivo y esté listo para recuperarse a la par con la reversión de las medidas contra la COVID-19 y la reanudación de las actividades por parte de los países".

Cambios problemáticos
En Latinoamérica, estos cambios en la competitividad de los viajes resultan particularmente problemáticos. Europa y otros países con recursos sanitarios más abundantes tienen más posibilidades de contener y gestionar los casos de COVID-19 que otros países con recursos sanitarios menos desarrollados, lo que puede acelerar la reapertura segura de su sector turístico.

Por ejemplo, las limitaciones de la capacidad de atención de salud de América Latina y el Caribe pueden visualizarse en los niveles particularmente bajos de camas de hospital, con un 42% menos de camas por cada 10.000 personas que la media mundial.

Una mayor disponibilidad de TIC permitirá a las empresas turísticas y a sus socios de la cadena de suministro prestar más servicios digitales, una ventaja creciente cuando las interacciones interpersonales se ven limitadas.

Los componentes de la competitividad, como un entorno empresarial y unos mercados laborales favorables también pueden actuar a modo de estímulos del lado de la oferta, generando alivio y acelerando la recuperación.

El Consejo Mundial de Viajes y Turismo estima que la industria de los viajes y el turismo representa el 10,2% del PIB en la región latinoamericana y caribeña. En algunos países, como Jamaica, el turismo representa un porcentaje mucho mayor del PIB. La actual recesión está teniendo un efecto importante en las economías que dependen en gran medida del turismo.

A pesar de la recesión, las perspectivas a largo plazo siguen siendo alentadoras, ya que durante la última década el crecimiento de los viajes y el turismo ha superado continuamente el PIB mundial.

Condiciones para inversión
Si bien la región se beneficia de la riqueza de sus recursos naturales y de las mejoras de la apertura internacional, siguen existiendo numerosos obstáculos, entre ellos unas condiciones empresariales, de seguridad y protección desfavorables, brechas en materia de salud e higiene, infraestructura subdesarrollada y problemas ambientales.

Los países de Latinoamérica y el Caribe pueden dedicar este tiempo a revisar sus proyectos de promoción turística y forjar un sector mejor en el futuro, dice el WEF

Por ejemplo, existen oportunidades dentro de su brecha de infraestructura. Unas buenas comunicaciones aéreas son cruciales para la competitividad de los viajes en Latinoamérica.

El confinamiento causado por la pandemia ha ralentizado aún más los proyectos infraestructurales, pero también brinda una oportunidad a los países de la región para revisar sus proyectos en desarrollo y focalizar su atención en las áreas más críticas.

La construcción de infraestructuras para un mejor equilibrio entre el turismo y la demanda local revestirá especial importancia. La mejora de la competitividad de los viajes y el turismo requiere la colaboración entre los sectores público y privado.

Las partes interesadas deben reconocer la necesidad de considerar la sostenibilidad ambiental y socioeconómica en su toma de decisiones.

Las estrategias que se centran únicamente en dar impulso a la demanda turística a corto plazo tienen el potencial de debilitar la capacidad de recuperación a largo plazo de la industria de los viajes y el turismo.

Al optimizar su competitividad turística, los países de la región de Latinoamérica y el Caribe pueden contribuir a lograr la supervivencia y recuperación de la industria de los viajes y el turismo, reconstruyéndose todavía con más fuerza de los efectos causados por la COVID-19.